Por Carlos Herrera Flores*

La sucesión intestada o testamentaria (Artículo 815 del Código Civil), es la declaración de herederos por la vía judicial. Este método es utilizado por los legatarios para repartir los bienes dejados por un pariente. La división de la herencia se realiza de acuerdo al orden sucesorio: en primer lugar los  herederos forzosos (hijos, esposa y padres), luego se encuentran los  voluntarios (hermanos, tíos, primos, sobrinos) y por último se tiene a los legatarios (terceras personas sin vínculo sanguíneo).

La especialista en Derecho Civil, Inés Díaz Mercado, señala que la sucesión intestada es utilizada cuando el testador muere sin dejar testamento, o el que otorgó fue declarado nulo. También cuando el documento no contiene la relación de herederos o el forzoso muere antes que renuncie a la herencia.

Díaz Mercado indicó que cerca del 60% de divisiones de herencia se llevan a cabo mediante este proceso judicial. “La mayoría de personas no deja un testamento, en muchos casos no se preocupa por éste, por ello la cifra elevada”.

Cómo se hace el trámite
La sucesión intestada es un proceso civil no contencioso. Se plantea en un juzgado civil, también se puede realizar ante un notario público. Los solicitantes deben presentar su partida de nacimiento (en el caso de los hijos), de matrimonio en el caso de la cónyuge, o cualquier otro documento judicial que acredite vínculo con el testador.

“Al igual que la distribución de una herencia con testamento, donde se reparten los bienes de manera proporcional, en la sucesión intestada se sigue el mismo procedimiento. En primer lugar están los herederos forzosos, luego los voluntarios y por último las personas que señalen tener derecho a parte de la herencia, ya sea por deuda o compromiso con terceros. Estos últimos tienen que probar documentariamente el adeudo”, manifestó Díaz Mercado.

Afirmó que para llegar a esta etapa se requiere un certificado de la oficina de Registros Públicos, el cual acredite que no existe testamento a nombre del fallecido. “Estos requisitos son presentados por los interesados”. En caso de bienes sin herederos o que estos hayan fallecido, el Estado tomará posesión de los mismos a través de la Beneficencia Pública.

Nulidad
La resolución emitida por el Poder Judicial puede ser modificada cuando una de las partes no está de acuerdo con el fallo, o cuando uno de los herederos no fue notificado para ser parte de la división. En este último caso, el interesado deberá probar que existió intencionalidad de perjudicarlo al no incluirlo.

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*Carlos Herrera es redacto de diario La República, especializado en temas judiciales.